Hace cuatro años, se disputaba un partido en Chekhov entre Avangard Omsk y el equipo local, Vityaz. Faltaban 2:55 para acabar un partido sentenciado y sin historia para los visitantes. Jaromir Jagr y Alexei Cherepanov, maestro y alumno, se dirigían al banquillo hablando tranquilamente e intercambiando una sonrisa, nadie se imaginaba que tan solo dos horas después, se anunciaría la muerte de Alexei Cherepanov a los 19 años de edad, dejando en auténtico shock al mundo del hockey y paralizando el país ruso.
El 15 de enero de 1989 nace Alexei Cherepanov. Para localizarle, hay que irse lejos, muy lejos. Concretamente a los suburbios de Ozerki -Alta Krei-, o lo que es lo mismo, el sureste siberiano, muy cerca de la frontera con Kazajistán y a tan solo unos Kilometros de la frontera con Mongolia.
Allí, en los fríos inviernos siberianos, no le hizo falta adentrarse en un rink a pronta edad, pues ya lo podía practicar en las heladas calles de Ozerki con tan solo tres años.

A los doce años, su familia decidió trasladarse a Omsk para que Alexei pudiera entrar en las categorías inferiores de Avangard y así conseguir más reconocimiento a nivel nacional. Dicho reconocimiento no parecía llegar, ya que incomprensiblemente y pese a dominar en categorías inferiores, la selección rusa seguía haciendo caso omiso y decidía dejarle fuera.
En la temporada 2006-2007 y con tan solo 17 años, pasó a formar parte del primer equipo de Avangard en la extinguida Russian Super League (lo que hoy conocemos como KHL). Allí, entre hombres, en la segunda mejor liga del mundo, anotaba más puntos de los que en su día hicieron Ilya Kovalchuk, Alexander Ovechkin o Evgeni Malkin entre otros a los 17 años. Además, en marzo de 2007 batía el récord de goles para un novato, récord que ostentaba nada más y nada menos que Pavel Bure.
Durante esa misma temporada, en 2007, también apareció en el combinado nacional ruso durante dos eventos: El mundial u18 y en el u20. Se llevó un oro (u18) y una plata (u20). En ambos fué elegido en el mejor equipo del campeonato. En el u18 compartiendo línea con Steven Stamkos y James Van Riemdysk y en el u20 con nada más y nada menos que Patrick Kane y Jonathan Toews. Y en el U20 no solo entró en el All-Team si no que además fué elegido el mejor atacante del mundial.

"The Siberian Express" o "The Next Pavel Bure" se oían cuando se hablaba de él, los índices de popularidad entre la nueva super estrella del hockey ruso estaban en auge. En el draft de la NHL de 2004, Rusia coloca a Alexander Ovechkin en el top overall pick, a Evgeni Malkin en el número dos y a Alexander Radulov en el top 15. Desde entonces, Rusia entró en un pequeño letargo en el que ningún jugador lograba despuntar a niveles que la élite del pasado logró alcanzar. Eso iba a cambiar en el draft de 2007 con la llegada de Alexei Cherepanov, que fué el abanderado de una gran nueva generación de talentos rusos.
El CSS, encargado de evaluar a los prospects que entran en el draft, colocaba a Alexei como el mejor jugador salido de Europa y en los mock drafts era difícil verle salir entre los cinco primeros. Pese a que su talento estaba fuera de toda duda, lamentablemente para él, llevaba consigo el cartel del "Russian Factor", es decir, un jugador que no mostraba un especial interés por dar el salto a la NHL, de hecho, nunca se molestó en aprender inglés y los equipos tenían miedo de arriesgar un pick tan alto por un jugador que no mostraba un claro deseo de jugar en la NHL en un futuro cercano.
Una vez arrancada la ceremonia, pronto se convirtió en el protagonista al caer y caer puestos hasta que el GM de los New York Rangers, con el pick número 17, pronunció su nombre.

Como era de esperar, Alexei no se incorporó a la disciplina de los New York Rangers de inmediato y siguió jugando en Rusia, ya que según él necesitaba un año o dos más para estar lo suficientemente preparado para dar el salto a la NHL.
En la temporada 2007/2008 confirmó lo que se sospechaba pese a sufrir una conmoción cerebral en un partido ante Canada en un brutal hit de Brandon Sutter, tuvo otra temporada tremenda en Rusia (aunque sin superar los registros de la anterior campaña) y fué parte importante del equipo ruso en el Mundial Junior en el que Rusia se llevo un bronce, sin embargo, Viktor Tikhonov y Nikita Filatov tuvieron más protagonismo que él, aunque Alexei consiguió tres puntos en el partido por el bronce ante los Estados Unidos.
Antes de empezar la temporada 2008/2009 tuvo que afrontar si renovar en Rusia o ir a la NHL. En la gran manzana se frotaban las manos, aún así, debido a los problemas derivados de su tranfer entre la NHL y la IIHF, decidía quedarse en Rusia, abriendo no obstante por primera vez la puerta para irse a New York en 2009.
Empezaba la temporada en la nueva KHL una vez más a gran ritmo, con 13 puntos en 15 partidos.
Pero llegó el fatídico 13 de octubre de 2008, el día en que un sueño que comenzó hace 19 años acabó, y acabo para siempre.
Ya sentado en el banquillo tras salir del hielo, sufrió un colapso y a partir de ahí comenzó un verdadero caos digno de película de Hollywood.
La música estaba a todo trapo en el pabellón y no se sabía que estaba pasando, aunque la grada ya olía que algo iba muy mal cuando le sacaron en brazos entre gritos y llantos. La ambulancia del equipo local se había marchado instantes antes de que se produjera todo esto simplemente porque quedaba poco para acabar el partido, por si fuera poco, tampoco había un desfibrilador a mano y la ambulancia tardó en regresar media hora. Cuando regresó, varias personas agredieron a los miembros de la ambulancia y como consecuencia, el conductor, sufrió un infarto. Surrealista.
A partir de aquí, nada más se pudo hacer. Pronto se confirmó su muerte con la cual nació su leyenda.
Se retiró el número siete en su club, Avangard Omsk. Se hizo un museo en su honor, una estatua y un funeral digno de cualquier estrella de rock con miles y miles de persona en las calles de Omsk para darle el último adiós.
Su autopsia determinó que la causa de su muerte había sido un fallo cardiaco, originado por una enfermedad del corazón por la cual nunca debería haber jugado al hockey a nivel profesional. Lamentablemente, Alexei parece ser que era consciente de las dolencias que sufría e intentó ocultarlas con sustancias dopantes que fueron encontradas en su sangre.
Lo más triste es que a día de hoy no existe ningún responsable por su muerte pese a los constantes intentos de Margarita Cherepanova, su madre, por intentar esclarecer la verdad. Al parecer, y según ella, hay muchos interesados en que la verdad de todo este asunto no salga a la luz y denuncia como "mafia" a quienes han llevado a cabo las investigaciones.
Extremadamente tímido, humilde, siempre con una sonrisa en la cara y con tan solo 19 años se decía adiós a Alexei Cherepanov en aquel fatídico 13 de octubre de 2008.
Vídeos homenaje:
http://www.youtube.com/watch?v=7RY-8UdRIRA&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=s3WAT9acu6s&feature=plcp
http://www.youtube.com/watch?v=Lgkwqb01OCM&feature=plcp
http://www.youtube.com/watch?v=byJYIStRhgg&feature=relmfu
http://www.youtube.com/watch?v=1os3N-HXklk
PD: Siento poner el enlace y no el vídeo directo, desconozco el porque pero tenía problemas para colgar estos vídeos en concreto.
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